José Neches Nicolás


José Neches José Neches nace en Zamora en 1911 y muere en Madrid en 1994. Emparentado desde la cuna con la agricultura y la ganadería por los negocios familiares, iniciados por su abuelo y continuados por su padre, decide estudiar la carrera de Ingeniero Agrónomo. Una vez finalizada, en 1941, y obtener, complementariamente a sus estudios de agronomía, el título de: Técnico en Cinematografía. Director Realizador con Carnet Sindical, ocupa un puesto de Ingeniero Agrónomo en el Sindicato Nacional del Olivo, y más tarde es destinado a Guinea como funcionario del Ministerio de Agricultura. Después de dos años vuelve a España para desempeñar un puesto en la Jefatura Agronómica de Orense y en 1947 es designado a la Jefatura Agronómica de Zamora, donde permanece, hasta que solicita una estancia en Estados Unidos (California), participando en un programa de cooperación internacional hasta su vuelta a España y su definitiva reincorporación al Ministerio de Agricultura, lugar en el que continúa adscrito desde 1972 al Cuerpo Nacional de Ingenieros Agrónomos, en la Dirección General de Capacitación y Extensión Agrarias hasta su jubilación en 1981, desarrollando su actividad en la dirección y realización de películas y documentales.

La llegada de José Neches al Servicio de Extensión Agraria (en adelante SEA) se produce en 1959, después de que se le concede el reingreso al Ministerio de Agricultura en el Organismo Autonómico de Extensión Agraria como Técnico en Cinematografía. Es cierto que su carrera como cineasta comienza unos años antes, siempre bajo la supervisión del Ministerio de Agricultura, concretamente en 1945 con la película Cortijo andaluz, y a partir de entonces realiza, ininterrumpidamente, más de cuarenta películas documentales, relacionadas con el mundo rural, para el Ministerio de Agricultura y otros Organismos. En todo caso, su amor por el cine y el espectáculo no hemos de verlo solamente ligado al documental rural. Por el contrario, durante mucho tiempo se mantiene unido al mundo del espectáculo a través de su afición al flamenco y como empresario de espectáculos y salas de cine, gestionando varios de estos locales en la Gran Vía Madrileña. También realiza alguna incursión como director en el cine de ficción a partir de su estancia en Guinea con la intención de mostrar a la sociedad cómo era la vida en una de las últimas colonias españolas. De ahí surge el título Afan Evu (1945) que es una adaptación de la obra de 1943 de Wenceslao Fernández Flores: El bosque maldito.

No obstante, en su interés por promover, como se verá más adelante, la docencia a través del cine, forma, en todas las regiones españolas, a un grupo de Agentes de Extensión Agraria que se especializan en la realización de cine, sobre todo de cine documental. Pero no debemos olvidar que los organismos institucionales en los que desempeña su tarea como cineasta y docente están controlados por un estado fascista que vigila muy de cerca cada uno de los movimientos de aquellos que, bajo el paraguas de ciertas acciones educativas que se llevan a cabo durante los cuarenta años de dictadura, intentan liberar del atraso y la miseria cultural, humana y profesional a los habitantes del mundo rural. Precisamente el SEA, institución en la que el cineasta lleva a cabo su labor más fructífera, nace con la intención de ayudar a los agricultores en el progreso de un mundo cambiante, el agrícola, incorporando, de una manera afectiva, a las familias, los jóvenes y, en definitiva, a las comunidades rurales, a las tareas de desarrollo.